lunes, 20 de febrero de 2017

El orgullo ataca de nuevo

Tras tres meses de roles bien establecidos, nuestra relación marcha mejor y más rápido de lo esperado. Hemos dejado atrás algunas fases y hemos ido dado pasos juntos; algunos agarrados de la mano, otros a tientas (yo tenía los ojos vendados y él me dirigía) y otros a cuatro patas desde el suelo mientras me guiaba con correa.

Ambos instintos están reaccionando bien, se hacen presentes en la mayoría de momentos y creo que si cualquier analista (del mundillo, claro, jeje) nos psicoanalizara desde fuera, vería claramente que nuestra relación está hecha para el BDSM y no para la pura igualdad vainilla. Curso natural de las cosas, nada más.

Siento a JD más participativo que nunca, enérgico, imaginativo y mentalmente fuerte y seguro. Sabe lo que quiere de mí y trata de conseguirlo. Me folla, me ama, me daña y me conquista día a día.
Yo no tengo duda alguna, sólo quiero apoyar la cabeza en sus muslos y dejar que me rasque la cabecita para toda la eternidad... Me tranquiliza dejarlo hacer. Curiosamente me tranquilizan ciertas cosas que creí que me costarían más y otras que las supuse nimias, me cuestan mucho, como el orgullo.

En una entrada de 2013 escribí "De todas las faltas que puede cometer un sumiso, el orgullo es lo que más le separa del Amo" sin saber que 4 años después, me iba a hacer falta leerla y releerla.

El instinto base que estoy desarrollando para con mi Amo no es orgulloso, todo lo contrario; él premia mi lado dócil y me encanta sentirme un perrillo en sus manos.

Ante una situación tensa, reprimenda o castigo, lo primero que siento es un puntito de tristeza muy molesto por el hecho en sí de haberlo enfadado, de habernos sacado del estado de confort en el que estábamos para volvernos tormenta y disgusto. Después, me apetece decirle que lo siento y acostarme a su lado en silencio y dejarme hacer lo que le apetezca hacerme hasta que se le pase. Lo pienso. En mi cabeza está: "Venga, di la verdad, di que lo sientes... Arrímate a él, que sabes que le gusta, espera un ratito y saca cualquier tema con buen humor y ya está" Es lo que quisiera hacer y es, curiosamente, lo que a JD le gusta que haga. Pero... ¿sabéis qué? mayormente no lo hago. Y es una pena porque literalmente ya bastaría, JD no es rencoroso ni orgulloso, perdona rápido si ve buena actitud y pasa página sin problemas. En esto fallo yo.

Muchas veces sí me disculpo, pero después marco una distancia física que lo cabrea mucho y me muestro monosílabo y condescendiente a lo que me dice. No doy el brazo a torcer nunca. Puedo estar horas enfurruñado porque algo X no me sentó bien, pensando únicamente en mí y en mis circunstancias sin valorar nuestra calma -que valoro sólo cuando estoy en ella- ni valorarlo a él.




Entro en un círculo jodido de orgullo y superioridad que me cabrea un montón, no lo entiendo bien, ese no soy yo. No soy arisco ni soy así de borde o faltón. Siento sumisión pura recorriéndome las venas y choco contra una barrera, contra un círculo vicioso del que no salgo solo.

Sé que a él le molesta eso pero es que a mí también es algo que me enfada mucho. Porque sin esos detalles, cambiaría mil la calidad de nuestros encuentros... Y claro que no vamos a ser perfectos, claro que siempre habrá detalles a mejorar o cosas difíciles, pero es que es algo intenso y que ya nos jodió centenares de días y noches.

¿Habéis estado en esta situación?

perroladrador{JD}

lunes, 13 de febrero de 2017

50 sombras más oscuras

Es cierto que todos los que llevamos en este mundillo desde antes de que salieran los libros de E. L. James, reconocemos que están plagados de clichés sin sentido y todo eso, pero aún así, como el cine SM no abunda mucho, nosotros fuimos a ver la primera en 2015 y este sábado vimos la segunda.


Para empezar, algo que a JD le ha parecido fatal es el hecho de que empieza comentando que Grey es así (dominante) por abusos que sufrió de su padre de niño y que busca mujeres físicamente parecidas a su madre -una adicta al crack- para someterlas. No hace falta ninguna explicación psicológica para que te guste el sexo duro y el control. De nada.
Aún así, Grey como personaje no está (tan) mal hecho. Le nace instintivamente el deseo de controlar su vida y situaciones, es protector, tajante y disfruta cuando la cosifica o la dirige. Ella crea bastante resistencia y frena, él la respeta mucho y tiende a rebajarse en ciertas ocasiones arrodillándose pero bah, el instinto ahí está.

La historia en sí es algo más dura que la anterior aunque la muchacha no se aclara mucho... que si quiero que seamos sólo vainilla, que si dame unos azotes, que si me asusto exageradamente por ver cómo tu ex se arrodilla si le dices que se arrodille pero me pone mazo ir con unas bolas chinas por ahí... No sé.

Para el público general no está tan mal, pero para el estilo de vida que nosotros llevamos fuera y dentro del dormitorio, es muy vainilla.

Telefilm -no película- aburrido y monótono, aunque quizá lo ideal si quieres sacarle el tema a tu novia o a tu novio y no sabes por dónde empezar...

¿La habéis visto?, ¿qué os ha parecido...?

Por lo demás... JD y yo comenzamos la cuenta atrás para vivir juntos de nuevo bastante pronto (aproximadamente 4 meses) y yo, por mi parte, empiezo el lunes con el culo rosa y dolorido -dentro y fuera- por haber sido un perro tonto y orgulloso los últimos días.

perroladrador{JD}