lunes, 18 de julio de 2016

Toc, toc...

¿Alguien por aquí?

Parece que mediados de julio va a ser nominado a mi mes añoranzaBDSM, así que sin quererlo aquí vuelvo, como el julio pasado (y como el julio siguiente seguro) y con poca novedad por delante.
Para los que no lo sepáis, llevo año y medio viviendo en Madrid. Madrid. Mis expectativas al mudarme eran altas de cojones -lo reconozco- y no es que se hayan quedado cortas, es que se han quedado cortísimas. La manera de vivir este mundillo en esta ciudad no me mola un pelo. Quizá no he dado con la gente, el entorno y los locales adecuados, cierto, pero no vi por ningún lado ese "compañerismo", esas quedadas amenas para charlar sin tener precisamente que desnudarse... no sé.
Todo es un cúmulo enorme de chaperos (al menos en el mundo gay) y todos buscan algo por algo y/o a través de algo. Frío frío.

Fui a algún local donde la vestimenta de todos era ideal, el ambiente, la música, la luz... todo de 10 excepto porque los hombres buscaban un buen polvo con unas esposas de plástico y cuatro azotes mal dados. Nada más. Conocí a algunos chicos con los que salí a tomar café o beber cerveza por la ciudad y hablar de estos temas con complicidad. Pero tampoco conecté tanto... me parece que es distinta la manera de vivirlo. Ni mejor ni peor, ojo.

Cuando llegué aquí (al Blog) allá por 2012, con mis 18 recién cumplidos creía que me iba a comer el mundo del sexo oscuro. Ahora, a un mes de cumplir 22 creo que más bien este mundo todo me comió un poco a mí y me hallo aburrido. Aburrido del sexo, aburrido de las esposas, de los azotes y de todo lo que rodea todo esto. Que yo, el chico ese que descartaba el sexo vainilla como si no hubiera un mañana, empiezo a replantearme que quizá más vale sexo vainilla con claras intenciones, que fantasear buen BDSM y terminar vacío. No sé, no sé. Que me siento muy joven para verlo todo tan monótono y desdichado. Que hace 4 años me vería a mí mismo ahora (seguro) en una buena relación, con las cosas claras y sus más y sus menos pero una gran esencia de base y me veo más bien con nada.

Quizá la culpa es de la seguridad también. Yo ya no soy ese nene. Maduré bastante. Ya no me conformo, ya no me vale cualquier cosa, ya no me pienso adaptar a nadie que no se adapte a mí, ya no paso por nada que me disguste lo más mínimo, ya no aguanto.


Me gusta pasarme a veces por aquí, leeros a los pocos que quedáis y contaros qué tal me va... mis ganas de retomar esto son grandes, grandes, lo prometo (pero no prometo nada).


perroladrador

martes, 1 de marzo de 2016

MI MATERIAL

¡Hola, hola! Tenía ya ganas de hacer esta entrada, que no es que venga cargada de novedades precisamente pero... me gustaría enseñaros mis juguetillos... Si a esto le sumamos algo de participación por vuestra parte, puede ser divertido. Allá vamos:

(P.D: pondré link del lugar donde he comprado cada cosa, de los que me acuerde, vaya. Generalmente la mayoría son de Aliexpress porque se me guardan mis pedidos pasados y son fáciles de localizar. Los que no ponga es porque son de tiendas presenciales buenas y me han costado 15 veces más que en cualquier lado XD. Os recomiendo que pinchéis en los enlaces que ponga para que os hagáis a la idea de cómo quedan puestos)




3 mordazas bastante similares entre sí, aunque obviamente diferentes.
-La primera es la de bola de toda la vida.
-La segunda es la famosa "spider gag", que aunque me costó horrores conseguir, me desilusionó un poco... ya que lo suyo es que por ahí quepa un pene perfectamente empalmado para hacer sexo oral y lo cierto es que no. Si está flácido vale, pero cuando se pone un poco duro ya hace daño, por lo que tiene poca utilidad... (aunque me da mucho morbete)
-Y la última que es la de aro de toda la vida, que es de mejor calidad que las otras dos, pero no me hace especial gracia. ¡Y mira que me gustan las mordazas, eh! Pero es el tamaño de estas lo que no me convence.




-Esta es una especie de "máscara" que personalmente me gusta mucho, ya que lleva bastantes sujeciones. Tapa los ojos y sirve también de mordaza, con una bola bastante mayor que la de arriba, por lo que resulta muy entretenido... Lo único malo es que no tengo la cara demasiado grande y quizás se me ajusta poco.




-Cola negra que me tiene enamoradito, porque el pelo es super realista y aunque el plug es enano, hace un efecto la mar de gracioso.
-Un plug con mando a distancia bastante chulo que, aunque la intensidad no es muy fuerte, el hecho de que una segunda persona controle tus vibraciones resulta muy morboso. (Comprado en un sex shop de A Coruña)
-Lo rosa es un mini plug que me regalaron en una web tras hacer un pedido y que ni he probado porque el tamaño da risa... y hasta me da miedo que se quede dentro y no haya manera humana de echarlo, vaya, jaja.
-El vibrador blanco es MI POLLA, o sea, eso que uso para masturbarme mientras me vibra la picha y me pone loquillo. (Comprado en farmacia, es de Durex)
-El consolador beige es de estos con ventosa, para pegar a una pared o espejo y le tenía muchas ganas. Uno de los plugs negros se agranda a medida que se aprieta el otro conducto, se va hinchado paulatinamente y me gusta mucho.
-El otro es un plug normal, de tamaño medio.
-Y por último ese gancho metálico que, aunque no he probado, me da muchísima curiosidad... pesa un montón, la verdad, y no se ve de la mala calidad... creo que es un buen acompañante junto con bondage amarrando el aro.




-Vara de las de toda la vida, de una calidad muy superior (paso ya de que se rompan los instrumentos de spank en cero coma, creo que aquí sí vale la pena invertir).
-Cinturón de cuero Levi's.
-Paleta de cuero de imitación con triple capa.
-Regla de un material que ahora no logro recordar... la cosa es que la reglita se las trae, porque se puede doblar a la mitad perfectamente, entonces al usar como spank se amolda a la piel siendo súper dolorosa.
-Y por último, esa paleta de calidad pésima que se me ha roto en dos... le he puesto superglue y a ver si aguanta, en el caso de que no, usaré sólo una de las mitades, la pintaré de negro y ale.




-Collar con correa al que tengo mucho mucho cariño, pues el collar me lo regaló JD y la correa la compramos juntos hace un par de años. Obviamente esto no lo quiero utilizar con nadie, pues es muy simbólico para mí y aunque creo que sólo lo utilizamos 1 ó 2 veces, me parecería "mancillarlo" así que no quiero usarlo con otros, no obstante os lo enseño porque es chulo.
-Típico antifaz que todos tenemos por casa.
-Pack de 7 especie de cinturones para inmovilizar cualquier parte del cuerpo a cualquier cosa. Muy útil eh.
-Esposas negras de plástico que aguantan sorprendentemente un montón. Son para muñecas aunque a mí algo apretadas también me valen para los tobillos (y eso que los tengo algo anchitos)
-Esposas normales. Ni muy buenas ni muy malas.




-Gancho para sujetar los agujeros de la nariz. Esta fue una compra impulso. Le vi el artilugio en cuestión a una japonesa en un vídeo porno y... no me pude resistir. El gancho es de buena calidad.




-Arnés que todavía, a día de hoy, no sé cómo narices ponerme. Voluntarios, por favor. Me desplazo y todo, jeje.




-Mini bomba de vacío, ideal para pezones, clítoris o pene.
-Placa para grabar el nombre de tu perro^^
-Pinzas para pezones o genitales. Unas con aro para colgar de él un peso, otras con cascabeles y otras con cadena.
-Especie de mini cortador de pizza (:P) para genitales, espalda, interior de los muslos... ni fú ni fá (lo compré en un sex shop de A Coruña)
-Cinta negra para tapar ojos o boca muy buena porque NO es adhesiva y por lo tanto al quitar no hace daño.
-Candados y llaves varias.




-Guantes de perro. Muy cómodos y súper realistas para dogtraining.
-Máscara de perro con muchos compartimentos. Se puede personalizar 100%, abriendo-cerrando ojos, nariz, con collar o sin él, apretando atrás, soltando, con bozal, con hueco o no para respirar por la nariz... control total.




-Cuerda de yute. (Comprada en un sex shop de la calle Hortaleza, Madrid)



Y esto es todo ^^ Si estáis interesados en adquirir cualquier producto, os puedo ayudar a conseguirlo, al menos la mayoría... siempre y cuando todavía los vendan en las webs o sex-shops físicos donde los he adquirido yo. La verdad es que estoy bastante contento con el "equipo" que he adquirido en los últimos años y es que hay que tener en cuenta que llevo ya cuatro añitos por estos mundos... ¡qué rápido pasa el tiempo!
Creo que tengo más o menos todo lo que me gusta usar, aunque hay algunas cosas que me gustaría añadir a la family: unas rodilleras, buenas cuerdas de bondaje, velas específicas para el juego, pinzas médicas, pesas para las pinzas de los pezones y una fusta real para caballos
 ¿Y a vosotros qué os gusta? ¡contadme!

perroladrador

jueves, 23 de julio de 2015

sumisobuscaAmoverdadero

¿De qué os suena este título?
Quizá, si lo cambiamos un poco llegaremos a ESTE Blog.

Tenía ya ganas de hacer una entrada en su honor debido a su constancia por estos mundos. No es fácil dar con alguien tan firme y es solo un hecho más (porque las palabras se las lleva el viento) de que va en serio, de que es responsable, de que sabe lo que se hace.


¡Y ha sacado un libro! Un libro de verdad. Un libro (del cual leí el principio en borrador^^) sobre BDSM: 

DESPERTAR SUMISO - Ama S.




No hay sinopsis oficial, pues vale la pena comenzar a leerlo sin expectativas previas, os lo aseguro. Por eso, puedes leerte pinchando aquí el primer capítulo... para ir entrando en materia.
No obstante, os adelanto que Raúl se plantea ser actor porno cuando su ex, Elena, lo abandona. En el casting conoce a Lola y... shhh.

La literatura erótica de CALIDAD sobre estos temas no abunda, como sabréis, por lo tanto vamos a apoyar este tipo de novelas y adquirir dicho libro.

Lo puedes comprar pinchando aquí, y... ¡no olvides comentar qué te ha parecido!, seguro que a la autora le encantará leer tu opinión constructiva. Yo haré mi propia reseña personal en cuanto me lo lea entero.

Ya me contaréis.
Y ya os contaré yo, que tengo mucho.


perroladrador

domingo, 12 de julio de 2015

¡Eh, que sigo vivo!





¡Hola, hola y hola! No sabéis las ganas que tenía de escribiros y leeros nuevamente. 

He dejado el Blog abandonado, lo sé.
Mi relación con JD se tornó muy estable y poco a poco todo esto fue quedando atrás... He de decir que ya no estamos juntos, pero que han sido casi 3 años muy positivos y felices para ambos, por lo que no voy a borrar/editar ninguna de las publicaciones pasadas. Considero que se merecen un hueco aquí, pues fue algo que he vivido con gusto y recuerdo con muchísimo cariño, fue algo que he compartido con vosotros y que no tiene ningún sentido eliminar. No eliminaría las vivencias de mi mente, por lo que tampoco lo quiero hacer en mi cyber-espacio. Aprendí, mejoré y disfruté mucho.

Me resulta entrañable... la primera entrada de este Blog está escrita el 12 de septiembre de 2012, cuando yo tenía 18 años y 1 mes de vida. Y ahora 20 años y 11 meses. Hoy, justo hoy, me vino la inspiración. Supongo que de cierta manera ya no soy perroladrador18, sino que ahora sería perroladrador20 y para el mes perroladrador21 y... qué horror. Igual en algún momento de mi vida me convierto en perroladrador84...

En estos últimos tres años he cambiado mucho. Me gusta mi justa masculinidad (ni escasa ni exagerada) y la disfruto, soy más seguro en mí mismo -aunque no tanto como debería-, tengo las cosas bastante claras y sé diferenciar lo que me agrada de lo que me disgusta... Maduré también, fueron tres años intensos para conmigo mismo y creo que he llegado por fin a ese punto exacto en el que te gustaría encontrar a cualquier persona: estable, tranquilo, cómodo, dispuesto. Pero es cierto que mi cabeza sigue siendo el mismo laberinto de siempre, del cual disfruto y padezco a partes iguales. El laberinto que me lía, me oprime y me hace ponerlo todo patas arriba...

Podría decir que vengo para quedarme pero... no me gusta prometer lo que no sé si cumpliré.
Por el momento tengo ganas de aportar mi visión más adulta sobre el BDSM, hablar de algunas prácticas en concreto que he llevado a cabo últimamente o que quisiera dar rienda suelta, algunas teorías sobre el beneficio de la dominación en las relaciones... y sin perder mi esencia, comentar actitudes de terceros dentro de este mundillo que me agraden o desagraden. Os adelanto que, si con dieciocho lo que buscaba era un Amo y ya, con veinte mi sentimiento ha cambiado -sigo siendo sumiso, prometido-, y creo que busco algo más real, más allá del Amo-sumiso, algo que no se puede etiquetar tan fácil. Pero sigo siendo tan perro...

Estoy en proceso de mejorar el físico del Blog, añadir y quitar Gadgets, actualizar fotos (¡ya no llevo piercings, ni soy rubio! :P) y algunas cosillas más.

P.D: Ahora mismo me hallo viviendo en Madrid, por si a alguien le apetecen unas cañas y algo de charla ^^
P.D2: No, no se me ocurría nada más divertido para mi llegada que Lois dominando a Peter XD.


perroladrador

martes, 19 de marzo de 2013

¿Miedo o respeto?

¿Dónde radica una diferencia exacta entre el miedo y el respeto?
Podríamos tener claro que el miedo es malo, y el respeto bueno, sin embargo son términos que a menudo se confunden, y no solo en relaciones Amo-sumiso, sino también en la vida de a pie, con profesores de primaria maduros y chapados a la antigua y críos de diez años, o entre padres demasiado estrictos (y dictadores) y sus hijos.

“El miedo o temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento, habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta en todos los animales, por ejemplo el ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Además el miedo esta relacionado con la ansiedad.”

En el mundillo BDSM se ven muchas cosas, relaciones y personas diferentes que necesitan una cosa u otra. Aquí el miedo existe, es algo real y también negativo. 
Muchos Amos se sentirán orgullosos de que su sumiso les tenga miedo y francamente estoy seguro de que eso sólo consigue alejarlos como seres humanos (a fin de cuentas eso somos todos) ¿Puede un sumiso confiar plenamente en su Amo si le tiene miedo? No, claro que no. Sé que muchos discreparán de lo que digo, y no pretendo hacer cambiar a nadie su forma de pensar, sólo exponer la mía propia. 
Hay dos tipos de miedo: El miedo a fallar y ser abandonado, y el miedo a opinar diferente, a rebelarse, a no querer obedecer y recibir un castigo que seguramente traspase cualquier tipo de límite.
¿Qué puede tener esto de positivo en una relación? (sea del tipo que sea). Un Amo puede creer que así tendrá a su sumiso más controlado o un padre puede creer que así su hijo va a seguir el camino trazado previamente… O incluso un sumiso puede aceptar ese miedo como parte de su aprendizaje, pero ese sumiso, ese ser humano que está dentro, va a vivir en continúa tensión a fallar, a decir, a exponer con claridad lo que siente, va a ocultar más de la cuenta. Van a estar ambas partes alejadas, como si un muro los separara a la hora de la comunicación y los acercara a la hora de una sesión cañera y poco más. Esto es algo que puede machacar seriamente la autoestima de una persona porque crea una controversia grande: “Yo vivo en tensión, pero lo estoy aceptando así que no me puedo quejar” Y a la larga puede resultar dañino.

“El respeto o reconocimiento es la consideración de que alguien o incluso algo tiene un valor por sí mismo y se establece como reciprocidad: respeto mutuo, reconocimiento mutuo. El respeto en las relaciones interpersonales comienza en el individuo, en el reconocimiento del mismo como entidad única que necesita que se comprenda al otro. Consiste en saber valorar los intereses y necesidades de otro individuo en una reunión.”

Creo que sin que yo añada mucho más, Wikipedia nos deja ver una clarísima diferencia entre ambos términos. El respeto, en su amplio sentido de la palabra es algo brillante porque no se puede imponer (como el miedo), ni dictar, no consiste en autoridad vacía, es algo que se gana y se puede conseguir, o no. A mi punto de ver, el respeto es uno de los valores más grande que existe en la sociedad (y más aún en el BDSM) porque se trata de respetar a otro ser humano que a la vista es igual a otro pero gracias a sus hechos consiguió ese respeto, consiguió admiración.

El otro día una de mis profesoras nos habló de esto en clase, había ido a una especie de curso para personas que quieren ser padres y les enseñaron esta diferencia clara entre miedo y respeto. Ella se dio cuenta de que respetaba mucho a su padre porque él se hacía respetar y lo ve positivo, no obstante ve que los muchachos de hoy en día no respetan a sus progenitores porque ya no hay límites: se les habla de sexo, se les pide que compren alcohol, se consumen vicios en su presencia y faltan a clase con permiso y todo. ¡Y tiene razón! Ella hablaba sobre el respeto a ser descubierta si un día faltaba a clase o se bebía dos cervezas. No era miedo. Sabía que su padre no le iba a meter la paliza del siglo y no tenía miedo, pero sí respeto a temer por recibir una bronca grande, un castigo, una privación de salidas y bienes personales. A mí todo esto me llamó un poco la atención y la escuché en silencio, bastante atento. Me di cuenta de que yo había hecho con mis padres todas esas cosas que nombraba que no eran normales y que ni sentía miedo, ni respeto a nada. Si falto a clase y se enteran me da igual porque no hubo nunca una serie de normas, ni castigos de ningún tipo y eso me hizo ser hoy en día un adolescente bastante libre que hace y deshace cuando le apetece.

Y aquí llegó JD. Yo no le tengo miedo, ni se lo tuve nunca, sin embargo me doy cuenta de que se ganó mi respeto mucho antes de ganarse mi confianza, mi cariño, o mi cuerpo en todas sus formas. No falto a clase porque no quiero que se enfade, porque tengo un respeto claro hacia otro ser humano. Pero no le tengo miedo porque sé que no me va a matar a palizas ni mucho menos, es algo mucho más psicológico (aunque a veces físico), el saber que va a cambiar su forma de dirigirse a mí cuando está cabreado y me va a exigir más o no me va a dejar salir. Supongo que si le tuviera miedo me callaría todas las veces que fallo para librarme de un castigo, pero como se trata de respeto (unido a confianza), se lo digo y acepto que se enfade porque fallé y me lo merezco.
Esto es algo nuevo para mí. En gran medida creo que hago bien escribiéndolo aquí porque yo mismo releo mis progresos y me asombro.
Pese a todos los tipos de relaciones que hay en el BDSM y que ya hemos visto en entradas anteriores, él no es mi padre y yo no lo siento como tal, sin embargo por unas carencias afectivas que sin duda y por cosas de la vida poseo, lo respeto como a tal y prefiero que mi madre se enfade conmigo, ya que sea por lo que sea se le va a pasar en cinco minutos y no habrá consecuencias, a que se enfade JD. Él tampoco es mi Amo, o yo no lo siento del todo así. Sé que está ahí, me domina, concede concesiones pero no anula de ninguna manera mi persona y de alguna manera me siento libre. Y no es mi novio, ni mi amigo, ni un conocido. Esto se empieza a distorsionar a menudo y el tema de las etiquetas ya comienza a darme igual, a veces intento aclararme y leo otros Blogs o hablo con otros del mundillo pero no lo consigo… Él llena varias facetas de cada etiqueta que pueda llenar con su madurez y los años que me saca que sin duda son experiencias vividas que yo no poseo, y carece de otras facetas, y por eso no necesito catalogarlo como nada. Supongo que lo que más se acercaa esto es Dominante pero es que… no le tengo miedo y me siento completo de todas formas, así que lo dejaremos así, sin encasillar en nada.

Lo que sí podríamos sacar en limpio que las consecuencias que puedan tener o no mis actos no provocan en mí una sensación negativa, de nervio, de temor, de miedo, de angustia… Me provocan malestar porque aunque intente auto engañarme alegando “¡es injusto!” sé que no lo es, pero me falta una dosis de disciplina que no adquirí como ser humano y me cuesta ver que con un “pero no te enfades” no soluciono nada, sino que tengo que hacerlo con hechos y conseguir que se sienta orgulloso por mi propio medio y sin ayuda. Intento chocarme contra la pared y me da rabia ver que por mucho que me queje no voy a sacar nada en limpio, sólo debo serenarme y mostrar hechos y esto sólo se consigue con respeto. El respeto es no salir por la semana si él dice que no debería hacerlo simplemente por obediencia hacia otro ser humano que yo no había saboreado hasta el momento.
El respeto se CONSIGUE, el miedo se IMPONE.

perro ladrador {JD}

miércoles, 13 de febrero de 2013

Cachorrillo (por JD)

Llovía mucho y aquel chaval con pinta de despistado no hacía mas que sonreír cabizbajo sin atreverse a mirarme a los ojos demasiado tiempo y cuando lo hacía se ponía colorado al momento. Me pareció muy simpático y guapo.
Cinco meses después ya es capaz de mantenerme la mirada sin ponerse rojo y está mas guapo todavía. Desde el principio demostró una actitud estupenda como sumiso, estupenda según mis gustos desde luego, no es el sumiso que enseguida te dice “si amo” obedeciendo a ciegas cualquier cosa que se le ordene, el escucha lo que se le dice y se lo piensa, si acaso puede protestar algo pero termina obedeciendo en cuanto entiende que suele ser por su bien.
En estos cinco meses desde que lo conocí su confianza en mi ha aumentado de forma exponencial, abriéndome su cuerpo y su mente cada vez mas. Se esfuerza por agradarme y por hacerme sentir bien y como un cachorrillo siempre está atento a mis gestos y miradas con sus bonitos ojillos marrones.
Me hace gracia la ingenuidad que demuestra a veces cuando sin él decirme nada sé lo que ha hecho y se lo digo y pregunta “como es posible que sepas eso??” (me tutea porque el respeto no se basa en el trato de vd. juegos aparte), la misma ingenuidad que nunca sospecha de que un tercero pueda tener malas intenciones para con él o los demás. Es negativa esa ingenuidad? No lo creo, es imprescindible para adquirir madurez y es bueno mantenerla para no convertirse en un cínico amargado a medida que pasen los años.
Por mi parte espero seguir “educándolo” durante mucho tiempo, ganándome su respeto y obediencia día a día. Puedo decir que es el primero que me demuestra un nivel tan alto de constancia y compromiso en este tipo de relaciones amo-perro, dominante-sumiso tan dadas al escarceo en sesiones puntuales y después si te he visto no me acuerdo.
Lo dicho, un chaval estupendo, obediente y aun encima guapo, que mas se puede pedir?


Fdo. JD

lunes, 4 de febrero de 2013

Cambios en los últimos 5 meses.

¿Qué ha cambiado desde el 16 de Septiembre de 2012 a aquí? Esa es la fecha de la primera entrada con el nombre de JD en el Blog y si mal no recuerdo nos conocimos por esas fechas, no lo sé seguro, la verdad… cinco meses atrás ya... ¡cómo pasa el tiempo!

Recuerdo que quedamos a la semana siguiente de estar hablando y yo estaba muy nervioso. Pero no sólo esa vez, sino que estuve muy nervioso las siguientes veces. Estaba lleno de dudas, me daba miedo parecerle poco sumiso o demasiado hablador, o poco masculino o muy aburrido… Los primeros cinco minutos me mantuve sereno e intenté ser otra persona, pero al poco me sentí bien y empecé a ser yo mismo y eso hasta ahora no lo pude parar.
Actualmente sigo siendo yo mismo y me gusta poder serlo con él porque no es una sumisión forzada, ni siquiera vivimos un teatro o una fantasía, es todo real y claro, y es un cambio grande cuando alguien se muestra como es, desnudo aunque esté vestido.
Pero hay más cambios. La primera semana era más un juego cyber, era morboso escuchar sus órdenes y llevarlas a cabo, era estimulante y divertido para mí, un cachorrillo solo y adolescente con las hormonas revoloteadas. Eran órdenes básicas, quizá para ponerme a prueba, que yo cumplía con gusto y al mismo tiempo sentía que perdía un poco de dignidad, pero aun así me sentía bien. Después eso cambió. Ahora no todo es juego, y le intento hacer caso (casi) siempre pero no por mí, sino para que él se sienta orgulloso, lo que provoca en mí una sensación de bienestar, como cuando un cachorro es premiado por aprender a darle la patita a su Amo. El perro está contento porque su Dueño también, y aunque parezca raro, me pasa algo así. Antes ese era MI juego y MI morbo. Ahora mi vicio se mueve cuando obro bien y como consecuencia recibo y doy placer, ese es el momento en el que disfruto más y por lo tanto, es un cambio el hecho de obedecer para que se sienta orgulloso y no por mi propio placer, ya que sino sólo obedecería órdenes morbosas, pero intento obedecerlas todas sean como sean.

En BDSM se tiende a hablar mucho sobre el famoso “subspace”, donde el sumiso está atado y amordazado por largos períodos de tiempo donde siente que deja de existir y su mente de pensar, pero sin embargo se siente bien y en paz consigo mismo. La verdad es que JD nunca me dejó físicamente en ese estado, aunque psicológicamente sí, pero no a propósito (ni creo que él lo sepa). Es un estado positivo en el que me encuentro cuando vamos a dormir, tengo frío y me pego a él como una lapa y me siento seguro hundiendo la cabeza en su pecho y sin pensar en nada, ni comerme el coco como hago cuando duermo solo, me quedo dormido tranquilo. Al principio no era así, las primeras veces (1 ó 2) me pegaba todo lo que podía al lado contrario de la cama, con los ojos abiertos, pensativo y nervioso por no saber estar a la altura… Se me hacía la noche un poco larga porque me costaba dormirme o me despertaba alguna vez. No por él, sino por la falta de confianza supongo. Sin embargo ahora sólo el hecho de dormir y ya, me gusta.
Otro cambio sería la exclusividad. Al principio de todo salía y me liaba con otros muchachos, o quedaba con alguno de Internet o fantaseaba, y ahora no. No lo hago a posta y aunque sí hablamos un poco del tema y quedamos en eso, no siento la necesidad de acostarme con otros, sólo siento la necesidad de acostarme con él todos los días. Varias veces. Pero no con otros. No siento el deseo de que cualquier polla me folle así porque sí, sólo la suya.

Mi tranquilidad también ha cambiado, antes era más inseguro y con más miedo a mostrarme a él. Miedo a parecerle femenino, a no gustarle, a sentirme una chica, a no sentir deseo y que él tampoco lo sintiera… No podría hablar aquí de todos los miedos que sentía, porque serían demasiados. Ahora eso se va disipando un poco porque si le pareciera femenino me lo haría saber. Quizá para muchos, lo ideal para su inseguridad sería que le dijeran: “Te veo 100% como a un chico, físicamente lo eres completamente y no veo diferencia alguna, te lo prometo”. Para mí no. “Es como hacerlo con un chico, eres un chico, sólo que en vez de polla hay otra cosa, que no es mejor ni peor, sólo es otra cosa”, algo así me dijo, y a mí eso ya me llega porque sé que es sincero. Si no lo fuera me diría sólo lo que quiero escuchar, pero me dice lo que ve y siente, y sería ridículo que me dijera que todo lo sexual es exactamente igual a otro muchacho cuando ambos sabemos que no. A mí me consuela el hecho de que aunque yo tenga otra cosa, no la rechace y me haga disfrutar… No tengo esas preguntas taladrando mi cabeza constantemente y callo por miedo como hacía hace cinco meses, ahora se las digo, una vez, dos, tres… quinientas veces al día, sólo para asegurarme de que su visión hacia mí no ha cambiado, es la correcta y a la vez sincera. Sonrío y me quedo tranquilito hasta que le tengo que preguntar de nuevo, y soy un pesado.

Supongo que la confianza se la he demostrado ya. No con palabras, no le digo que confío en él, ni le digo nada (hablar de sentimientos hablo mucho eh, pero en verdad no digo nada con claridad), pero intento hacérselo saber con hechos. Puede tocarme donde quiera, follarme por cualquiera de los tres huecos que tengo, o sólo por uno, o por dos, o por ninguno, como él quiera. Antes no era así, nunca me forzó a nada pero mi respuesta principal ante diversas sugerencias era “no”, siempre solía ser “no” o dicho en palabras, o en gestos, o en miradas… pero marcaba ciertas distancias insalvables que él respetaba y sólo cuando la ocasión lo fue mereciendo dije “sí”, y ahora puedo decir que “sí” a todo y me siento más entregado de manera física aunque también psicológica, y esto es un cambio. Recuerdo que al principio esperaba el momento en el que pusiéramos una palabra de seguridad por si acaso no aguantaba su ritmo, pero eso no fue necesario, fue comprensivo y nunca tuvimos que utilizar ninguna seña o palabra, sólo dejarnos llevar. Y eso que antes podía asustarme…  el hecho de verme solo e indefenso en su presencia cambió para hacerme sentir sumiso y sin miedo a lo que pueda pasar porque sé que no hará más de lo que pueda soportar.
También varió recientemente la manera en la que podía ver unos azotes, que sin duda es algo estimulante que excita y gusta, una mezcla de dolor y placer que sabe bien cuando además me masturbo a la vez. Sin embargo, cuando es para castigar no es igual. La intensidad y duración son variables, la manera de pegar, de decir, de referirse a mí me hacen ver que no actué como debía y eso es un castigo. Y me duele de verdad porque hace falta una pausa en esa zona adolorida que nunca llega y es un período molesto y castigador que me transforma a un estado de sumisión después. Eso cambió. No creí que pudiera ver algo placentero tan doloroso, pero me equivoqué.
Otro cambio sería la dignidad. Las primeras veces que me ordenaba hacer algo me daba muchísima vergüenza. Me restaba dignidad mental mirarlo fijamente con la cara llena de saliva recibiendo pollazos y me cuestionaba qué clase de ser humano era yo. Ahora no. Es más, ahora me gusta, quizás algo resulta humillante pero disfruto esa esencia y saber que estoy por debajo de él, pero sólo de él, y que no me dejo humillar por nadie más porque soy un ser humano igual al resto. Quizás por eso también cambió mi sentimiento hacia él al terminar una sesión, cuando la primera vez me sentí confundido y extraño al dormir con un hombre que minutos antes me había hecho sentir el perrazo más caliente del mundo. Ahora lo entiendo todo mejor, deseo que llegue el momento de la sesión, la disfruto mucho sin pensar en nada y al acabar me gusta hablar y dejar que me dé mimos (de los cuales no hablaré aquí porque creo que eso ya es algo muy nuestro, pero… JD sabe cuáles me gustan :P) o ver una peli tranquilamente sin sentir que nada atente contra mi dignidad porque actualmente… o bien está intacta ya que no me siento nunca mal, o ya la perdí toda hace tiempo y al ser sólo con él no me importa. En cualquier caso antes y después me siento igual y puede parecer contradictorio, pero incluso respetado y a gusto.
Con el tiempo también hay más naturalidad entre ambos y como ya he dicho antes, no creo que exista por ninguna parte una dominación o una sumisión forzadas, creo que nuestros caracteres son así ya y se agrandan en compañía. Pero como no dejamos de ser verdaderamente nosotros mismos, a veces hay desacuerdos en diferentes temas porque yo sé que estoy seguro de lo que digo, y él también, y nos sale la vena terca a ambos y terminamos dejando el tema. ¿Es esto malo? Pensándolo bien llegué a la conclusión de que no. ¿Qué tipo de relación sería si cada cosa que ocurre yo le dijera a todo que sí, sin pensar eso? Sería todo mentira, compartir su opinión de manera falsa sería peor que decirle que sinceramente no comparto lo que dice en X tema, pero lo respeto. Supongo que este podría ser un cambio, ya que cuando dos personas casi ni se conocen, en un principio intentan no discutir ni debatir en temas en los que estén a desacuerdo. No creo que discutir sea malo, nosotros no somos perfectos y no todo es color de rosas aunque muchos se empeñen en hacer creer que sus relaciones sí. Es normal que surjan altercados y eso sólo demuestra que somos nosotros mismos con claridad.
Con la confianza creció la familiaridad de estar en su casa tranquilo y suponer más o menos cuando haríamos algo o no. Cuando mis suposiciones se vuelven falsas, me sorprende y todo empieza de la forma menos rutinaria posible me crea muchísimo morbo. Estoy seguro que esto también ha variado ya que si meses antes, nada más entrar en casa, me castigara, me hubiera parecido raro y ahora es todo lo contrario a eso, es un sentimiento de dejar de decidir y esperar sólo a que él inicie la marcha, sin saber cuándo será. Esa incertidumbre que ahora resulta encantadora, antes seguramente hubiera resultado negativa.

Sin embargo muchas cosas siguen igual. Los roles siguen estables, no tengo dudas sobre quién es él, sobre quién debe mandar y quién obedecer, eso se reforzó pero sigue igual. Siento que es un ser humano que comete errores, no obstante pese a la confianza le respeto como al principio, no creí posible poder respetar a un Amo sin tratarle de “usted”, pero esa era una imagen visualizada y falsa de lo que es ser Amo. Ahora siento que es igual de respetuoso un “tú” que un “usted” e incluso creo que nos acerca más.

perro ladrador {JD}