domingo, 16 de septiembre de 2012

Fobias, filias y límites

Dentro del BDSM –como dentro de todos los grupos de cosas en el mundo-, existen cosas que nos gustan y cosas que no. También existen sujetos que aseguran que toooooodo les gusta por igual, pero eso lo veo poco probable. ¿Por qué existen los gustos y odios/miedos dentro del BDSM?, ¿por qué hay fetichistas de pies que odian los azotes y adoran la sangre, por ejemplo? Pues por nada, para gustos colores. Te guste, o no, eso no va a cambiar, el cuerpo manda, y si tu cuerpo reacciona ante determinados pensamientos/imágenes… así será.
Hoy, me animo a escribir esta nueva entrada –bastante reciente desde la última, por cierto-, a petición de JD (él ya sabe quién es y... ¡¡siento el retraso!!), y bueno, aquí estoy yo cumpliendo. Ahí va:

***ODIOS***
Empecemos por los odios, para dejaros al final con los gustos y espero que, con un buen sabor de boca. Estas son las cosas que no me gustan ni deseo practicar… la mayoría son límites que no está en mi mente superar porque ya no se trata de meterse en el papel, se trata de que si algo te produce un rechazo tan grande y vas a pasarlo mal no vale la pena. (Mal de verdad, sufrimiento 100% sin nada de placer. Un castigo, por ejemplo, no tiende a gustar, pueden dolerte numerosos azotes pero siempre habrá ese resquicio de placer entre medias, para mí, lo que menciono a continuación no lo tiene. Aunque todos sabemos que cada quien tiene sus gustos y por eso yo los respeto, simplemente a mí no me atraen pero conozco gente a la que sí, y no hay problema)

-          Pseudoamos: Es algo que verdaderamente odio, más que odiar, creo que es una fobia que tengo desde que me topé con mis primeros trescientos mil. Los pseudoamos, son señores –invariablemente de su edad-, que tienden a creer que tienen el poder absoluto sobre el mundo entero, y por lo tanto, sobre ti. Te saludarán con algo del estilo a: ol putooo perroooo warrooo kieres xuparmela???!! –suelen ser poco conocedores de la RAE, aunque también hay excepciones-. Como tú, flipando, no le contestas, empezará una y otra vez de manera cansina y aburrida: haber komepoyas kontstaaa!! Kontaestaa maricaaa zoorro!! Xk n kontestas??!! Teng0 sitio!!! Putooooo. Y bueno, un sinfín de cosas sin mucho sentido. Pongámonos en el hipotético caso de que tú, ingenuo, le contestas, intercambiáis un par de frases durante dos minutos, y él, altivo, te dirá que ya es tu Amo, que tú, tu vida y el aire que respiras le pertenecen. Ya está. Tú no has aceptado en ningún momento, pero él te advierte que será muy duro contigo y que mañana te va a poner el culo como la bandera de Japón para que aprendas -¿aprender el qué? No lo sé, ellos tampoco lo saben, tranquilos-. Te hablará a determinadas horas del día –únicamente de noche-, te insultará de repente sin venir a cuento y seguramente en su casa se esté pajeando. Te obligará a poner la cam y casualmente…. ¡tachán!, él nunca tendrá cam. Jamás. Esta es una ley irrompible: los pseudoamos no tienen cam. Tampoco tendrá fotos, quizá llevéis tres meses hablando, y el tipo considerará precipitado enviarte una foto cuando él a ti te ha visto hasta la raja del culo –caso real- Para él los limites no existen y si se te ocurre tan solo mencionar las palabras “límite, consensuado o palabra de seguridad”, él se pondrá hecho una furia –son las palabras que más odian-, entonces, cogerá los cinco o seis límites que tú les has comentado y asegurará que esos son los primeros que vais a hacer, ¡toma ya!, tú le dices que algo no te gusta-no te excita-no quieres hacerlo, y por cojones y disfrute, lo harás de primero. Pues vaya. Además, hay que tener en cuenta que para ellos tú no eres un ser humano, no sientes ni padeces, piensan que eres un esclavo con todo el mundo que te rodea y puede hacerte el daño que quieras porque total… no te va a importar. Y se equivocan, detrás de todo sumiso hay un gran hombre. Dirá que él no es gay, que maricones son los tíos a los que él se folla. Quizá quiera oírte, así que quizá quiera llamarte, pero lo hará desde número oculto para que su parienta y sus tres hijos no se enteren de la llamada. Por norma general, no saben nada sobre BDSM, pero quieren follar con un jovencito inocente como tú. Y tú has caído. O lo bloqueas, o lo bloqueas. Puedes elegir la que más se adapte a tu perfil, pero jamás quedar en persona con un pseudoamo, porque puede ser muy peligroso ya que no admiten una primera cita en un bar  y también porque puede ser negativa esa primera birria sesión, y te quedarás con un mal sabor de boca… Y no procede.

-          Golpes en la espalda: No me gustan y ya, no sé deciros por qué. No tengo esa sensibilidad en la espalda y no me considero masoquista, es algo que resulta doloroso y directamente es un límite. Arañazos, caricias, cera, mordiscos… vale. Pero golpes de látigo –o cualquier variable que sirva para azotar-, la descarto al momento.

-          Zoofilia: Los animales son eso: animales. No estoy seguro, ni hablo bajo ninguna fuente pero… dudo mucho que un can de verdad disfrute manteniendo relaciones sexuales con un humano –por muy perro que sea-. Y ya obligar a un perro a hacer eso, me parece mal, es abuso animal lo mires por donde lo mires y como tal, estoy en contra.

-          Travestirse: Esta en sí, es una fobia muy grande. Yo, -especialmente y casi únicamente por mi condición-, creo que no aceptaría este límite bajo ningún concepto… No es que sea más o menos humillante o digno, es que… directamente me da miedo. Yo no quiero que me obliguen a vestirme de mujer, no disfrutaría nada y me dolería muchísimo interiormente. Sería algo terrible...

-          Asfixia: La asfixia a parte de ser peligrosa, es una sensación desagradable que me crea de todo menos excitación ya que me pongo muy nervioso. Si no puedo oír, ver, ni moverme no pasa nada… pero lo de respirar lo llevo mal.

-          Fisting.

-          Agujas.

-          Electricidad: Hay que ser un experto para llevar a cabo estos juegos sin peligro, y hay mucho loco suelto por estos mundos… Quizá unas descargas mínimas en la zona genital sí puede gustar, pero cosas extremas no me interesa.

-          Excrementos.

-          Momificación.

-          Tatuajes de sumisión: Un tatuaje es para toda la vida. Hay parejas (tanto convencionales como D/s), que están juntos como quince años y después lo dejan. Sí, por una parte es bonito llevar ahí el recuerdo de lo que en su día fue, pero por otra, no creo que a un nuevo Amo le guste ver eso… Ya para gustos, colores.

-          Anillas genitales.

-          Cosquillas: Las cosquillas me desesperan mucho porque soy muuuy sensible…

-          Lapos.

-          Mal olor: Considero la higiene muy importante en todo, tanto en uno mismo como en cualquier tipo de relación y… me corta el rollo.

-          Axilas: Esto va un poco relacionado con el mal olor, ya que es inevitable no sudar en medio de una sesión.

-          Prácticas extremas.

-          Sangre.

-          Servicio doméstico.

-          Tortura: No me gusta porque literalmente no soy masoquista y no disfruto con el dolor extremo, ni nada de eso.

-          Vómitos.


***GUSTOS***
Prosigamos con los gustos. Los gustos no se eligen y no tienden a variar. Un gusto que en fantasía te pone, puede no gustarte después tanto en real, pero siempre habrá un porcentaje que asegure que algo disfrutas… O si no, has de tener claro si te excita solo verlo o practicarlo. En mi caso particular no tengo ninguna fantasía que no quisiera cumplir con el paso del tiempo. Hay determinados puntos que solo se pueden realizar cuando ya hay establecida una confianza bastante plena ya que sino salen mal. Aquí vamos:


-          Pintadas con rotulador: Me gusta ver mi cuerpo marcado con frases del estilo a: “pertenezco a mi AMO”, “soy un perro”, “chupa pollas”… no sé, no se me ocurre ahora mismo ninguna lúcida más que un par de morbosidades pero… es así.

-          Anillas en los pezones: Me atraen mucho, de momento no, claro, pero lo primero que haré tras operarme será ponerme dos piercings en los pezones… que puedan morder y tirar de ellos.

-          Control en público: Con esto me refiero a algo privado, un control pero que no se note. La obligación de ir vestido de una determinada manera o llevar un vibrador en el interior con un mando teledirigido por el Amo, o tener que hacer o decir determinadas cosas delante de amigos –por ejemplo-, que en parte resultan humillantes, pero a la vez los demás no se dan cuenta, claro. La discreción es importante a mi punto de ver.

-          Dominio financiero: Cuando pasa mucho tiempo y hay la suficiente confianza, me parece una práctica bastante interesante, creo que une todavía más a una pareja D/s. Ganar dinero, que el dinero esté en una cuenta compartida pero saber que no puedes extraer nada sin permiso vincula más… hay más confianza y más dependencia. Sin embargo, que el dominante lleve las cuentas del sumiso no tiene nada que ver conque ninguno de los dos lo pague todo, en eso no estoy de acuerdo. No me gustaría ser un mantenido ni mantener a alguien.

-          Relación en pareja: Un novio y un Amo a la vez… es complicado de conseguir y de llevar completamente a cabo sin que salga mal. A mi punto de ver, dejar de lado los roles para irse al cine y darse besitos, y después retomar el rol, sale mal. Pero sí puedes tener un Amo, que sea tu pareja. Y puedes ir al cine con él igualmente, pero siempre manteniendo unos límites y obedeciendo lo que sea.

-          24/7: Esto es similar a la relación en pareja –aunque no lo mismo.- tiene sus partes positivas y algunas negativas ya que por ejemplo el cuerpo humano  no está capacitado para estar siempre a cuatro patas y todo el mundo necesita hablar para no volverse loco. Sin embargo, el que cada uno tenga un oficio y haya esa presión, control, etc… creo que también une bastante.

-          Enemas: Nunca los he probado, y tampoco me parece una práctica para realizar a menudo, pero sí de vez en cuando quisiera saber qué se siente. Quizá después no me guste, o quizá sí, aunque lo veo más como un “castigo”, porque no creo que tenga nada de placentero, solo el hecho de estar dominado.

-          Palabra de seguridad: Sobretodo los primeros meses es aconsejable.

-          Spank: El tema spanking me gusta mucho también… vara, peine, fusta, látigo, cinturón, mano… de pie, en cama, en el sofá, recostado… esa sensación mezclada entre placer y dolor. Me gusta en dos fases, o bien únicamente azotes, sin sexo ni nada, como castigo, o en medio de sexo, solo que ya no es tan intenso.

-          Humillación verbal: Personalmente hay insultos que aunque no dejarías jamás que nadie te llamara así en tu vida real, aquí sí gustan porque te cercioras de que no puedes protestar y  estas totalmente sometido. A mí me excita el rollo “maricón, chupa pollas” y todo eso homófobo (seguramente el Amo también sea gay, pero no tiene que ver), también lo de perro, obligarte a ladrar, etc humilla bastante.

-          Cera: Esta tampoco la he probado, pero sí me llama la atención. En su justa medida, claro, nada terriblemente doloso porque no soy masoquista, pero unas gotitas de cera caliente en la espalda, por ejemplo, sí me llaman la atención

-          Lamer pies: Reconozco que no soy fetichista de pies, no me excitan ni los pies en sí ni el calzado ni nada de eso, pero agacharse y lamerle los pies a tu Amo, en señal de sumisión sí me interesa.

-          Negación del orgasmo-Castidad: Particularmente es otra de las prácticas que más me llama la atención. El hecho de tener un Amo permanente y que él decida los días que puedes o no masturbarte es algo que me vuelve loco, y durante una sesión el hecho de quedarte un tiempo reprimido sin saber si después podrás o no correrte, también.

-          Sexo anal.

-          Sexo oral.

-          Uso como objeto: Como mesa para sostener otros objetos o los mismos pies del Amo, sujetando el cenicero…

-          Dogtraining: Es casi de las prácticas que más me gustan, creo que une la dominación, humillación y… no sé, es una mezcla de cosas en conjunto. Ser “el perro de”, no es lo mismo que ser un perro a secas.

-          Uso de collar: Representa bastante en general, ya no solo en dogtraining, sino también en prácticas comunes de Amo-esclavo… pertenecer a quien tira del collar es un hecho, y cuando hay hechos, sobran las palabras. Yo todavía no tengo collar, yo prefiero ser un perro callejero que tener un collar que no sea de nadie…

-          Esposas.

-          Jaulas: El hecho de tener un espacio limitado para moverse –así sea una jaula o un cuarto-, resulta castigador y al mismo tiempo temeroso porque tu Amo es quien decidirá cuando sales… tú no sabes cuanto queda aún, solo espera…

-          Castigos físicos-psicológicos: Castigar por castigar no, siempre después de una mala acción como reprimenda.

-          Control mental: Para tener una buena sesión y un buen control físico, has de sentir mentalmente a quién perteneces, dejar que te controlen completamente, sentir esa dependencia, ese bien estar cuando Él está feliz. Antes de una sesión –si quieres que la cosa sea duradera-, hay que tener algo de control mental primero… Eso de pedir permiso para hacer determinadas cosas, avisar, etc.

-          Estética/Roles: Puedes ser un militar, un poli, un padre, un adiestrador canino, el vecino del quinto, da igual… Hay veces que llevar un rol Amo-sumiso ya nos llena, él es el Señor y me ofrezco a él porque sí, es más aconsejable para relaciones duraderas, pero para algo esporádico, los roles están muy bien a mi gusto.

-          Hombres altos: Teniendo en cuenta que yo mido 1.65Cm, tampoco es muy difícil pedir como mínimo doce centímetros más, ¿no? Es casi lo único del físico que me importa, la altura.

-          Máscaras: De perro sobretodo, solo para respirar, solo para no ver, enteras, a medias… da igual.

-          Sexo con protección: Siempre. Hay muchísimas enfermedades de transmisión sexual y uno nunca sabe si tiene algo o no.

-          Vibradores: Esa vibración que da justo en ese lugar, en ese punto G en el momento en el que estás a punto de estallar y estremece tu cuerpo…

-          Mordazas: Particularmente, otra de las cosas que más me ponen de todas. El hecho de salivar, cansancio de mandíbula, necesidad de cerrarla, no poder hablar bien y tener que decir algo, tu postura al posarte ante el espejo, hm…

*Nota del autor: Los listajes son de webs como tuamo.net o someteme.com
No van por orden de más gusto o más odio, están desordenados completamente.

Como veis, algunos no los explico porque creo que la definición sobra. He intentado abrirme lo máximo posible para que me conozcáis, aunque me ha costado lo suyo admitir y desmentir algunas cosas.
También vi que soy sumiso y no esclavo (no disfruto con el dolor extremo ni el sadismo), pero sí con otras muchas cosas como para denominarme sumiso, o perro, etc.

Bueno, espero que os haya gustado mi clasificación sobre algunas cosas en este mundillo. Supongo que han de faltar cosas que ya iré rellenando según me acuerde. También cabe decir que respeto a aquellos que odien mis filias y adoren mis fobias… esta es solo una opinión personal para que me conozcáis un poquito más, no intento menospreciar a nadie, hablo puramente desde mi punto de vista.


perroladrador

2 comentarios:

  1. Ufff ¿y esto lleva más de 10 días "sin comentarios"? O nadie lo ha leído o los que lo hayan leído son más insensibles que una piedra. Jajajaja.

    Te mandaré mi "comentario" en privado, será largo y me lo tengo que pensar bien.

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    Respuestas
    1. Estoy empezando todavía con esto de los blogs, jeje.
      Lo leeré encantado, tómese su tiempo.
      Gracias por pasarse por aquí.
      Un saludo.

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