lunes, 4 de febrero de 2013

Cambios en los últimos 5 meses

¿Qué ha cambiado desde el 16 de Septiembre de 2012 a aquí? Esa es la fecha de la primera entrada con el nombre de JD en el Blog y si mal no recuerdo nos conocimos por esas fechas, no lo sé seguro, la verdad… cinco meses atrás ya... ¡cómo pasa el tiempo!

Recuerdo que quedamos a la semana siguiente de estar hablando y yo estaba muy nervioso. Pero no sólo esa vez, sino que estuve muy nervioso las siguientes veces. Estaba lleno de dudas, me daba miedo parecerle poco sumiso o demasiado hablador, o poco masculino o muy aburrido… Los primeros cinco minutos me mantuve sereno e intenté ser otra persona, pero al poco me sentí bien y empecé a ser yo mismo y eso hasta ahora no lo pude parar.
Actualmente sigo siendo yo mismo y me gusta poder serlo con él porque no es una sumisión forzada, ni siquiera vivimos un teatro o una fantasía, es todo real y claro, y es un cambio grande cuando alguien se muestra como es, desnudo aunque esté vestido.
Pero hay más cambios. La primera semana era más un juego cyber, era morboso escuchar sus órdenes y llevarlas a cabo, era estimulante y divertido para mí, un cachorrillo solo y adolescente con las hormonas revoloteadas. Eran órdenes básicas, quizá para ponerme a prueba, que yo cumplía con gusto y al mismo tiempo sentía que perdía un poco de dignidad, pero aun así me sentía bien. Después eso cambió. Ahora no todo es juego, y le intento hacer caso (casi) siempre pero no por mí, sino para que él se sienta orgulloso, lo que provoca en mí una sensación de bienestar, como cuando un cachorro es premiado por aprender a darle la patita a su Amo. El perro está contento porque su Dueño también, y aunque parezca raro, me pasa algo así. Antes ese era MI juego y MI morbo. Ahora mi vicio se mueve cuando obro bien y como consecuencia recibo y doy placer, ese es el momento en el que disfruto más y por lo tanto, es un cambio el hecho de obedecer para que se sienta orgulloso y no por mi propio placer, ya que sino sólo obedecería órdenes morbosas, pero intento obedecerlas todas sean como sean.

En BDSM se tiende a hablar mucho sobre el famoso “subspace”, donde el sumiso está atado y amordazado por largos períodos de tiempo donde siente que deja de existir y su mente de pensar, pero sin embargo se siente bien y en paz consigo mismo. La verdad es que JD nunca me dejó físicamente en ese estado, aunque psicológicamente sí, pero no a propósito (ni creo que él lo sepa). Es un estado positivo en el que me encuentro cuando vamos a dormir, tengo frío y me pego a él como una lapa y me siento seguro hundiendo la cabeza en su pecho y sin pensar en nada, ni comerme el coco como hago cuando duermo solo, me quedo dormido tranquilo. Al principio no era así, las primeras veces (1 ó 2) me pegaba todo lo que podía al lado contrario de la cama, con los ojos abiertos, pensativo y nervioso por no saber estar a la altura… Se me hacía la noche un poco larga porque me costaba dormirme o me despertaba alguna vez. No por él, sino por la falta de confianza supongo. Sin embargo ahora sólo el hecho de dormir y ya, me gusta.
Otro cambio sería la exclusividad. Al principio de todo salía y me liaba con otros muchachos, o quedaba con alguno de Internet o fantaseaba, y ahora no. No lo hago a posta y aunque sí hablamos un poco del tema y quedamos en eso, no siento la necesidad de acostarme con otros, sólo siento la necesidad de acostarme con él todos los días. Varias veces. Pero no con otros. No siento el deseo de que cualquier polla me folle así porque sí, sólo la suya.

Mi tranquilidad también ha cambiado, antes era más inseguro y con más miedo a mostrarme a él. Miedo a parecerle femenino, a no gustarle, a sentirme una chica, a no sentir deseo y que él tampoco lo sintiera… No podría hablar aquí de todos los miedos que sentía, porque serían demasiados. Ahora eso se va disipando un poco porque si le pareciera femenino me lo haría saber. Quizá para muchos, lo ideal para su inseguridad sería que le dijeran: “Te veo 100% como a un chico, físicamente lo eres completamente y no veo diferencia alguna, te lo prometo”. Para mí no. “Es como hacerlo con un chico, eres un chico, sólo que en vez de polla hay otra cosa, que no es mejor ni peor, sólo es otra cosa”, algo así me dijo, y a mí eso ya me llega porque sé que es sincero. Si no lo fuera me diría sólo lo que quiero escuchar, pero me dice lo que ve y siente, y sería ridículo que me dijera que todo lo sexual es exactamente igual a otro muchacho cuando ambos sabemos que no. A mí me consuela el hecho de que aunque yo tenga otra cosa, no la rechace y me haga disfrutar… No tengo esas preguntas taladrando mi cabeza constantemente y callo por miedo como hacía hace cinco meses, ahora se las digo, una vez, dos, tres… quinientas veces al día, sólo para asegurarme de que su visión hacia mí no ha cambiado, es la correcta y a la vez sincera. Sonrío y me quedo tranquilito hasta que le tengo que preguntar de nuevo, y soy un pesado.


Supongo que la confianza se la he demostrado ya. No con palabras, no le digo que confío en él, ni le digo nada (hablar de sentimientos hablo mucho eh, pero en verdad no digo nada con claridad), pero intento hacérselo saber con hechos. Puede tocarme donde quiera, follarme por cualquiera de los tres huecos que tengo, o sólo por uno, o por dos, o por ninguno, como él quiera. Antes no era así, nunca me forzó a nada pero mi respuesta principal ante diversas sugerencias era “no”, siempre solía ser “no” o dicho en palabras, o en gestos, o en miradas… pero marcaba ciertas distancias insalvables que él respetaba y sólo cuando la ocasión lo fue mereciendo dije “sí”, y ahora puedo decir que “sí” a todo y me siento más entregado de manera física aunque también psicológica, y esto es un cambio. Recuerdo que al principio esperaba el momento en el que pusiéramos una palabra de seguridad por si acaso no aguantaba su ritmo, pero eso no fue necesario, fue comprensivo y nunca tuvimos que utilizar ninguna seña o palabra, sólo dejarnos llevar. Y eso que antes podía asustarme…  el hecho de verme solo e indefenso en su presencia cambió para hacerme sentir sumiso y sin miedo a lo que pueda pasar porque sé que no hará más de lo que pueda soportar.
También varió recientemente la manera en la que podía ver unos azotes, que sin duda es algo estimulante que excita y gusta, una mezcla de dolor y placer que sabe bien cuando además me masturbo a la vez. Sin embargo, cuando es para castigar no es igual. La intensidad y duración son variables, la manera de pegar, de decir, de referirse a mí me hacen ver que no actué como debía y eso es un castigo. Y me duele de verdad porque hace falta una pausa en esa zona adolorida que nunca llega y es un período molesto y castigador que me transforma a un estado de sumisión después. Eso cambió. No creí que pudiera ver algo placentero tan doloroso, pero me equivoqué.
Otro cambio sería la dignidad. Las primeras veces que me ordenaba hacer algo me daba muchísima vergüenza. Me restaba dignidad mental mirarlo fijamente con la cara llena de saliva recibiendo pollazos y me cuestionaba qué clase de ser humano era yo. Ahora no. Es más, ahora me gusta, quizás algo resulta humillante pero disfruto esa esencia y saber que estoy por debajo de él, pero sólo de él, y que no me dejo humillar por nadie más porque soy un ser humano igual al resto. Quizás por eso también cambió mi sentimiento hacia él al terminar una sesión, cuando la primera vez me sentí confundido y extraño al dormir con un hombre que minutos antes me había hecho sentir el perrazo más caliente del mundo. Ahora lo entiendo todo mejor, deseo que llegue el momento de la sesión, la disfruto mucho sin pensar en nada y al acabar me gusta hablar y dejar que me dé mimos (de los cuales no hablaré aquí porque creo que eso ya es algo muy nuestro, pero… JD sabe cuáles me gustan :P) o ver una peli tranquilamente sin sentir que nada atente contra mi dignidad porque actualmente… o bien está intacta ya que no me siento nunca mal, o ya la perdí toda hace tiempo y al ser sólo con él no me importa. En cualquier caso antes y después me siento igual y puede parecer contradictorio, pero incluso respetado y a gusto.
Con el tiempo también hay más naturalidad entre ambos y como ya he dicho antes, no creo que exista por ninguna parte una dominación o una sumisión forzadas, creo que nuestros caracteres son así ya y se agrandan en compañía. Pero como no dejamos de ser verdaderamente nosotros mismos, a veces hay desacuerdos en diferentes temas porque yo sé que estoy seguro de lo que digo, y él también, y nos sale la vena terca a ambos y terminamos dejando el tema. ¿Es esto malo? Pensándolo bien llegué a la conclusión de que no. ¿Qué tipo de relación sería si cada cosa que ocurre yo le dijera a todo que sí, sin pensar eso? Sería todo mentira, compartir su opinión de manera falsa sería peor que decirle que sinceramente no comparto lo que dice en X tema, pero lo respeto. Supongo que este podría ser un cambio, ya que cuando dos personas casi ni se conocen, en un principio intentan no discutir ni debatir en temas en los que estén a desacuerdo. No creo que discutir sea malo, nosotros no somos perfectos y no todo es color de rosas aunque muchos se empeñen en hacer creer que sus relaciones sí. Es normal que surjan altercados y eso sólo demuestra que somos nosotros mismos con claridad.
Con la confianza creció la familiaridad de estar en su casa tranquilo y suponer más o menos cuando haríamos algo o no. Cuando mis suposiciones se vuelven falsas, me sorprende y todo empieza de la forma menos rutinaria posible me crea muchísimo morbo. Estoy seguro que esto también ha variado ya que si meses antes, nada más entrar en casa, me castigara, me hubiera parecido raro y ahora es todo lo contrario a eso, es un sentimiento de dejar de decidir y esperar sólo a que él inicie la marcha, sin saber cuándo será. Esa incertidumbre que ahora resulta encantadora, antes seguramente hubiera resultado negativa.

Sin embargo muchas cosas siguen igual. Los roles siguen estables, no tengo dudas sobre quién es él, sobre quién debe mandar y quién obedecer, eso se reforzó pero sigue igual. Siento que es un ser humano que comete errores, no obstante pese a la confianza le respeto como al principio, no creí posible poder respetar a un Amo sin tratarle de “usted”, pero esa era una imagen visualizada y falsa de lo que es ser Amo. Ahora siento que es igual de respetuoso un “tú” que un “usted” e incluso creo que nos acerca más.

perro ladrador {JD}

8 comentarios:

  1. Ufff, la verdad es que alucino de cómo explicas las cosas, de cómo explicas con tanta sencillez sentimientos tan complejos. Y admiro, me da hasta envidia, la entereza que tienes. Enhorabuena :)

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    1. La verdad es que aunque parezca que no, me cuesta bastante "reducir" cosas así de complejas (como lo es una relación BDSM) para que parezcan más simples, pero bueno, veo que el intento no ha sido en vano.
      Un saludo :)

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  2. A eso se le llama evolucionar, crecer....juntos... tu Amo delante y tú detrás...Nunca debe de ser forzado sino que fluya desde tu interior...que vaya creciendo y un día como hoy...mire hacia atrás y digas....¡¡Mira dónde estoy y como me siento!!! Enhorabuena a ambos.

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    1. Pues sí, hay que ir poco a poco superando miedos, ya que quedarse estancados de por vida con el "no" como lema no tendría ningún sentido... Gracias, un saludo^^

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  3. porque no te acuerdas de la fecha en la que os habeis conocido? :S conozco sumisos que lo apuntan.
    leyendo las primeras lineas denotas mucho pasotismo y no voy a leer más, no te veo serio ni comprometido, suerte

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    1. Anónimo (mmmm, interesante el anonimato), desconozco la relación de perro ladrador con su Amo, pero no sé, quizá cuando se conocieron él aún no sabía que quería que esa persona fuese su Amo, o quizá le dio más importancia a otras cosas que a la fecha... Yo no tengo Ama, pero sí me gustaría tenerla (y que fuese una persona en concreto) y te puedo decir que no me acuerdo de la fecha en la que la conocí, porque en aquel moemento no pensaba que podía llegar a desear ser suyo, aunque, mira tú, si me acuerdo de la conversación que tuvimos. Claro, que yo tampoco soy ni serio ni comprometido.

      Realmente, es chocante que consideres que no merece la pena leer más el contenido del post porque para ti perro ladrador no es comprometido ni serio (así, leyendo unas pocas líneas lo juzgas), pero sí consideras que merece la pena dejar un comentario. Yo no sé si perro ladrador es serio y comprometido, ni creo que sea asunto mío, pero creo que juzgar a la ligera y hacer aseveraciones absolutas partiendo de un par de líneas es pelín peligroso.

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    2. Yo ya pasé de responderle... Es que por esa regla de tres, cada vez que conocemos a un Amo (aunque sepamos que tenemos posibilidades), ¿deberíamos apuntar la fecha en un papel...? Es imposible, ya que para dar finalmente con la pareja adecuada se pasan antes por muchas personas y no podemos ir por la vida apuntando la fecha en la que conocemos a TODO el mundo... En fin, gente así mejor que ni me conozca xDD un abrazo guau, totalmente de acuerdo contigo!

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  4. No te haces la idea de cuan feliz me haces sentir. He leido esta entrada y casi pego saltos de alegría. Hacía mucho que no te leía, hacia mucho que no me metía en el blog. Pero en serio, has pegado un cambio brutal, incluso has mejorado mucho tu forma de expresarte, ahora lo expresas todo muy bien. ¿todavía te acuerdas de cuando hablamos las primeras veces en el chat? jajajajjaja Ya ha llovido mucho desde entonces. De verdad que me alegro muchisimo de que estés bien, y no estoy usando una frase tipo para quedar bien, es que sinceramente siento mucha alegría por ti. Gracias por compartir parte de ti con nosotros. Un abrazote.

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