miércoles, 28 de diciembre de 2016

Regalos de Navidad

Última entrada del blog 2016. Jo, la verdad es que el blog ha dado un giro gigante en este último trimestre del año (al igual que lo ha dado nuestras vidas^^) Supongo que no nos esperábamos vernos a finales de diciembre en la situación tan bien encaminada y tranquila en la que estamos ahora… No quiero emplear la palabra “feliz” ni demás adjetivos pasajeros, sino centrarme un poco más en el contexto general y creo que así podríamos definir ahora nuestra relación: tranquila y en su sitio. Y feliz también, claro, jeje.
Haciendo balance, sólo puedo decir que se avecina un año lleno de cosas chulas, nuevas prácticas, muy buenas ideas y sobre todo, complicidad, confianza, obediencia y amor. Estoy seguro de que avanzaremos y creceremos juntos.

Al lío. Estas navidades Papá Noel se ha pasado por casa más cañero que nunca y en vez de dejarme tecnología, libros, ropa, etc… se ha puesto las pilas y me traído juguetes de perrete bueno :P






-Una pala de látex que os aseguro que duele mucho mucho. Nunca había visto antes la mezcla de conceptos pala y látex (me sorprendió mucho este regalo) y puedo decir que no es un artículo para nada light… De hecho, os adelanto que sólo lo he probado 1 vez y después de unos 10-15 azotes, me temblaban las piernas al echar a caminar, brr…

-Una máscara negra tipo ladrón de banco sexy. Es una capucha finita de buena calidad que me tapa toda la cabeza haciéndome irreconocible (dato a tener en cuenta, ya os contaremos más, jiji… :D) pero me permite mamar sin problema. Además, tiene unos agujeritos en la nariz para facilitar la respiración. Realmente es posible ver con ella… no tan nítido que sin ella, claro, pero no es opaca.

-La típica barra con muñequeras y tobilleras para bondage. Tal y como están puestos, la inmovilización es plena. Tenía muchas ganas de una de estas (de hecho tenía una guardada en mi wish list del aliexpress, jeje) Como ventaja puedo decir que la sujeción es muy buena, para nada cutre, y no te quedas “flojo” sino que sujeta bien. Como contra digo que… ¡tiene un forro de terciopelo! y que realmente, teniendo los enganches a la misma altura de las propias manos es facilísimo soltarse, pues es puro velcro… De este estilo es más útil con otro cierre, pero como realmente nosotros lo usamos para que no pueda mover ni un músculo, sin más, que no buscamos ni ningún tipo de “arte bondage” ni una atadura dificilísima que ha de aguantarse por horas… entonces nos hace servicio.

-Una especie de “manta” lila extra gigante, que sirve como plástico para poner encima de la cama a la hora de hacer sesiones fotográficas u otras cosas del estilo.


Estoy muy contento con los regalos, la verdad, porque no me esperaba nada así tan fuera de lo habitual… Supongo que si hay cosas que van cambiando en nuestra relación, también lo harán a veces otras :P En cualquier caso, he de reconocer que mi regalo fue puramente de parejita normal (¡ropa! jaja)


Todos los juguetitos los compró JD por internet, por lo que no puedo daros información como siempre sobre el link de venta, etc, pero si estáis interesados en adquirir algo en concreto, preguntad y seguro que os resuelve la duda.
Ya os enseñaré fotos individuales y de mayor calidad en la página de NUESTRO MATERIAL, que para quien no lo sepa, vamos actualizando a medida que tenemos nuevas incorporaciones a la familia. Podéis verla pinchando aquí.



Ahora sí que sí: disfrutad del año nuevo (sin moderación, que para eso ya están el resto de días) y nos vemos para la semana.

Y a por mi quinto año de blog. Y a por cinco años juntos.

Sé bueno, 2017.


perroladrador{JD}

jueves, 22 de diciembre de 2016

Día de notas

Antes de ayer fue día de notas (para los que no lo sepáis, estoy estudiando primero de bachillerato de ciencias) y hace unos quince días, JD y yo decidimos juguetear un poco con respecto a esto… Sí es cierto que en nuestro "24/7" bastante profundo/psicológico tenemos bastante en cuenta estos aspectos de la vida diaria, pues a fin de cuentas es otra forma de control, pero no habíamos establecido recompensas y castigos al respecto. Hasta ahora.


La idea es muy fácil y podéis practicarla con muchas cosas así, no solo estudios...
Escribí en un papel todas las asignaturas que tengo y al lado, la nota que JD me dijo que quería que sacara este trimestre. Obviamente de manera sensata y con conocimiento de causa… Por ejemplo, asignaturas como gimnasia en las que sólo hay una nota común para el que vaya a clase, no se puede pedir más. También tuvo en cuenta asignaturas más difíciles o que se me dan peor… No son notas puestas por poner, vaya.
Así que, el 3 de diciembre firmamos esto:




Premio: por cada punto a mayores, él me acariciaría 15 minutos (como taaaanto me gusta) por todo el cuerpo, en cama y muy despacito, a oscuras y con algunas velas, súper lento, súper suave, desde la punta de los dedos del pie hasta el pelo más alto de la cabeza… Me pongo malísimo con esto, jeje, se me pone el vello de punta y me vuelvo súper mimosón, cachorrete y… bastante caliente, jeje. Y si tengo 4 puntos o más (en asignaturas diferentes, claro, no valen 2 si es en la misma) el premio es INCREÍBLE: Puedo escoger una práctica sexual a elegir en el mundo mundial, una fantasía o cualquier cosa… Esto es mucho más de lo que me hubiera imaginado, de hecho cuando lo hablamos me quedé a cuadros… Quizá para muchos sea una tontería, pero partiendo de la base de que en una relación de este tipo quien elige cuándo y cómo se folla es la parte dominante, el hecho de poder elegir un día algo de esto me parece todo un privilegio.

Y sí, mentiría si dijera que no fue una motivación extra para esforzarme… Sobre todo en la recta final, que ya estaba bastante cansado. Soy bastante sencillo en este aspecto, jeje.

Castigo: por cada punto menos, él me daría 30 azotes. Puede no parecer un castigo propiamente dicho, pero si tenemos en cuenta que la duración, intensidad y formas son muyyy distintas a si es en plan juego, sí lo es... y una sesión de spank puede ser de todo menos erótica si el que "da" así lo quiere. Y si tengo 4 puntos o menos (misma regla de tres que la del premio) me pasaría un día entero con una mordaza puesta, sin poder hablar ni nada, simplemente quitarla unos minutos para comer y beber y ya.
 
Y así han sido mis notas finalmente:


De manera que así nos hemos quedado:




Como podéis ver, los resultados han sido bastante buenos -o menos malos- y creo que ambos estamos muy contentos (obviad mi letra de niño pequeño, por favor XD)

Ya entrados en el curso y tras la primera toma de contacto (cómo son los profesores, los exámenes, etc…) y sobre todo en base a estas calificaciones, JD pondrá nuevas notas para el segundo trimestre, seguramente con las mismas premisas.

Así que en breve tendré mis premios y castigo y os contaré por aquí qué tal ha ido y cuáles han sido las prácticas escogidas...

Como veis, dar un poco de emoción y de jugueteo a las cosas del día a día, es posible. Que llevar un estilo de vida BDSM no está sólo asociado a ir todo el día con la fusta en la mano o vivir a cuatro patas...

Pasad buena nochebuena, familia :)

perroladrador {JD}

sábado, 17 de diciembre de 2016

UN DÍA EN NUESTRA VIDA

JD y yo teníamos ganas de entrar en el rol de manera íntima y total durante una tarde entera, dejando más de lado la “vida real”, el móvil, Internet y el resto de cosas cotidianas… Algo que no habíamos hecho antes más de un par de horas de sesión; algo diferente. Sí es cierto que la primera idea fue un día entero, pero para empezar y ver qué tal nos sentíamos, JD prefirió acortarlo a una tarde e ir avanzando o disminuyendo el tiempo en un futuro.
Voy a narrar en primera persona (y en presente, para darle más entusiasmo, jeje, aunque obviamente lo escribí días posteriores) todo lo que vivimos esa tarde (está claro que todo es 100% verídico y ocurrió tal cual)
JD contará también su visión.

Martes 06 de diciembre se nos presenta como un festivo ideal para jugar, ninguno trabaja ni estudia hoy y no hay mayor responsabilidad que la de tenernos.
Tras pasar una mañana relajada paseando y comer con mi familia, nos subimos en el coche para ir a casa. Son las 16:00h y el juego ha empezado, en el ambiente podemos palpar algo de poder y algo de miedo, mucha confianza e intriga y diversión.

JD se guarda mi móvil y arranca el coche.
-A partir de ahora, serás perrito guauguau, ¿vale? Así que, cuando quieras hablar, primero tendrás que decir "guau guau" y yo veré si te doy o no permiso -me explica JD
-Vale -digo yo con un poco de vergüenza con una sonrisita tonta en la cara. 

1h en coche que se me presenta difícil (¡me gusta tanto hablar por hablar!) Él por su parte está tranquilo y así me lo transmite.

Tras un par de guauguau y un par de preguntas tontas, JD me avisa de que hable solo cuando sea algo importante, me pide la patita y estamos un buen rato en silencio mientras me acaricia la palma de la mano y yo miro por la ventana pensativo y expectante.

-Desabróchate el pantalón -rompe mi silencio sin dejar de mirar al horizonte.

Obedezco rápido y su mano derecha se posa en mis gallumbos ya mojados y comienza a toquetearme de arriba a abajo, de un lado a otro, apretando, acariciando, pegando y masturbando mi sexo erecto. La tela del gallumbo entre los dos me fastidia un poco, pero más me fastidia cuando aparta la mano en cada rotonda para cambiar de marchas. Cierro los ojos y me dejo llevar. Jo, qué gustazo. Sonrío y él me mira de reojo. Me pregunta si alguna vez me han manoseado a 100km/h a sabiendas de que la respuesta es no.

-Ya puedes abrocharte -ordena tras más de veinte minutos.
Tras meter el coche en el garaje, camino hacia el ascensor, pero él me frena y se saca la polla.
-Mama -me dice.

Me sorprendo mucho... es un garaje grande y con muchos coches, ¡podría llegar cualquiera! Aún así no dudo ni un segundo. Confío en su criterio y me agacho y me como su polla un rato. Cierro los ojos y escucho el ascensor continuamente (aunque nadie viene) y la luz del garaje se apaga por falta de movimiento y ahí estoy yo, a oscuras y de rodillas mamando bien. Qué divertido.

Subimos al piso y me dice que me ponga el pijama y vaya para cama. Obedezco. Él tarda poco, pero a mí se me hace una eternidad... no sé qué hacer. No tengo el móvil y estoy solo en una cama a las cinco de la tarde de un festivo... me mordisqueo el labio, estoy tan intrigado...

JD aparece con nuestra gran caja del material (podéis ver su contenido pinchando aquí) en una mano y las fustas y varas en la otra. Entonces, cierra la puerta y yo me extraño mucho porque así el gatito no podrá pasar... y nunca cerramos nada.

-¿Por qué cierras...? -pregunto después del guau-guau previo.
-Para que no venga el gato, que sino se asustará...

¡Joder!, pienso yo. Si tenemos jugado muchas veces y el gato siempre por aquí merodeando. ¿Por qué se asustará hoy?, ¿qué va a pasar? Al final el que se asusta soy yo...

Coge el collar de perro que me regaló hace ya 4 años y me lo pone. Me siento suyo. Tras su orden, me pongo a cuatro patas en cama y él me baja el pantalón del pijama y los calzoncillos. Coge la vara y golpea mi culo un montón de veces... después la fusta finita, la fusta gruesa, una paleta de madera medio rota, una paleta de piel que te deja inscrita la palabra "bitch" tras el golpe... Escucho algunos “click” de fotografías y en esos momentos agacho más la cabeza, porque me da un poco de vergüencilla tonta…
Trato de no moverme. Él hoy está impasible y no me pasa el más mínimo movimiento bajo la amenaza de que "será peor si te mueves..." yo gimoteo un montón y “ah… ¡ah…!… auu, hmmm…. ay… jo, brr hmbrmks…” todo el rato. Ya no sé cómo ponerme o en qué pensar para paliar un poco el dolor... Puedo contar con los dedos de una mano las veces que me ha azotado tan tan intenso.

Mete un par de dedos en mi culo y yo me retuerzo un poco, pues me pilla de imprevisto. Después de un rato, me mete sin esfuerzo el gancho metálico que yo siempre aseguré que no me entraría por lo pesado que es… Tira hacia arriba un poco y me dice: “¿Ves? eso es lo que sentirás cuando te lo ate con una cuerda al collar… te va a tirar así hacia arriba” gimoteo un poco a modo de asentimiento y me lo quita después. Introduce en mí el plug anal con cola de zorro y hace algún comentario gracioso. Yo siento el pelo recaer en mis muslos y me hace cosquillas, es una sensación rara y morbosa.

Tras un buen rato de spank, JD me hace quedar de rodillas en cama y mamarle el rabo bien tieso. Hm... Estoy encantado. Agarra mi cabeza y me folla un rato la boca, lo succiono bien, lo chupeteo, lo lamo… Recibo algunas hostias por parte de su pollón duro y otras tantas por parte de su manaza (recordando que JD mide 1,91cm y está perfectamente proporcionado, espero que el lector entienda que los tamaños a los que me refiero no son pequeños) Está tan duro, estoy tan mojado… Lo deseo.



Después de estar así jugueteando un rato, me pone la máscara de perro, con la cual dejo de ver lo que ocurre a mi alrededor y de aquí en adelante, todo se basará en sensaciones y no en imágenes:


-Acuéstate boca arriba y no-te-muevas -ordena JD y se va cerrando la puerta tras de sí.
Yo siento calor (la calefacción está puesta y visto una sudadera por arriba y nada por debajo) y esta espera sí que se me hace larga, aunque apenas pasan uno ó dos minutos.
JD vuelve con la maquinilla eléctrica de afeitar que dejó previamente cargando esta mañana y, sin esperarlo, siento como pasea por mi pelvis la maquinilla y va recortando poco a poco en silencio. Siento como me afeita hasta 3 veces, en las cuales va aumentando el nivel de corte. Me da cosquillitas pero no me muevo. Cierro los ojos y respiro hondo. Me encuentro acostado boca arriba, con la máscara, las piernas abiertas, muy quieto mientras me afeitan la picha… Es ciertamente humillante y erótico. No estoy seguro de que me encante la situación, pero me siento muy bien por hacer lo que él quiere hacer. Sin más. No le doy más vueltas.

Cuando termina, me agarra para ayudarme a levantar y tira de mi mano hacia el baño. Yo no veo nada pero camino recto, confío en quien dirige el trayecto.
Entramos en el baño, el cual está calentito gracias al aire caliente que puso él previamente, haciendo gala de que un buen dominante también ha de cuidar de quien se entrega a él sin precaución. Me mete en la bañera después de quitarme la máscara y con el agua mucho más caliente de lo que me gustaría me moja de ombligo para abajo para limpiar los pelillos sobrantes.
No me he visto depilado en mi vida desde que me nació el vello púbico a los 12 ó 13 años, así que me armo de valor y bajo un poquito la cabeza. Alzo las cejas al ver todo ese hueco vacío y observo a JD, que me baña a conciencia cogiendo un montón de jabón y frotándome bien por dentro y por fuera, a veces a modo de masturbación y a veces a modo de dolor.
Finalmente salgo, me seco un poco y él acaba la tarea. Vuelve a ponerme la máscara y volvemos a la habitación.


Tras 3 ó 4 fuertes azotes con la palma de sus manos, me pone a cuatro patas e introduce su rabo en mí, sin previa lubricación ni masturbación ni nada… Suelto un grito ahogado porque no me espero tal embestida, sin embargo mi cuerpo reacciona tan bien… estoy tan mojado. Su polla entra sola. Mi picha está dura dura. Me la mete hasta el fondo y arqueo la espalda hacia arriba, él me da un par de azotes más, agarra mi cuello y ejerce fuerza hacia abajo, obligándome a mantenerme quieto y agachado, con el culo bien en pompa. 

JD me embiste con fiereza y yo gimo todo el rato sin parar. Se queda dentro de mí y pasa su brazo alrededor de mi cuello, pegando su cuerpo al mío, fundiéndonos en uno solo. Me corro un par de veces entre todo esto, llega a mi punto G cuando y como quiere.
Saca su rabo y se masturba algunos segundos para después correrse en mi espalda dejándome agotado, exhausto y marcado.

Finalmente me ordena vestirme y tras una visita al baño se acuesta en cama. Da una palmadita a su muslo para que apoye ahí la cabeza, yo obedezco y me quedo recostado de lado, encogido, apoyado en su pierna, mientras él está recostado boca arriba leyendo cosas en el móvil. Aunque no es hora de la siesta ni hora de irse a dormir, me quedo un rato dormido…

Por primera vez entro en el llamado subspace, donde siento traspasar la barrera de lo físico y dejo la mente literalmente en blanco. No pienso nada intenso ahora… Estoy tan a gusto que me siento adecuado y correcto. Estoy cansado, saciado y feliz con la cabeza apoyada en él, mientras me acaricia un poquito el pelo y yo me siento suyo y deseo que no se acabe nunca este momento, que me resulta más intenso incluso que todo lo vivido anteriormente… Nos siento mágicos y en calma. Soy muy feliz ahora. No necesito más. El silencio irradia la habitación y él está a lo suyo en vez de prestarme toda la atención del mundo, sin embargo no cambiaría nada, todo está como debe estar.

Después de una hora nos besamos un buen rato. JD agarra mi pelo con fuerza y guía mi cabeza. Yo tiro un poco hacia sus labios (que deseo tanto…) y él controla cuándo y cuánto nos besamos. No puedo morder, no puedo juguetear con la lengua ni puedo tirarme encima. Sólo quiere que me deje guiar y no haga nada. Yo estoy otra vez tan cachondo… este hombre crea en mí un estado de vicio continuo.

-¿Quieres correrte otra vez…? -pregunta JD extrañado.
-Por favor… -suplico yo.

JD me masturba unos minutos mirándome con esa cara que pone él siempre… de seriedad, de autoridad, de liderazgo… pero dejando entrever esa media sonrisa morbosa y ladeada que me pone tanto. Me corro y él señala su polla, que vuelve a estar dura... La chupeteo un buen rato "como un caramelo..." dice él, que finalmente también se corre dándome buena leche de merienda, la cual trago sin pensar y con gusto... Qué bueno.


Por último, JD me quita el collar y nos quedamos abrazamos, hablamos de lo que sentimos hoy y cenamos algo antes de irnos a dormir.


perroladrador [JD]

jueves, 8 de diciembre de 2016

La ofrenda (por JD)

Hoy hace un mes que perroladrador decidió por su cuenta hacerme una ofrenda o un regalo, consistente en una especie de control sobre su sexualidad. Esa no fue la idea inicial, el caso es que decidió no masturbarse hasta no tener sexo conmigo, evidentemente no vivimos juntos en este momento y pasan días sin vernos en persona. Dije que esa fue la idea inicial pues él mismo no tenía intención de continuarla en el tiempo.
Pero pasó algo que él no esperaba, esos días de abstinencia estaba más sereno, mas concentrado y con más ganas de verme. Y cuando por fin nos vimos estaba mucho más entregado a mí y con todos sus sentidos puestos en mi. Al mas mínimo roce mío o palabra se excitaba y empalmaba. Y el sexo fue mucho más intenso que de costumbre, mucho más placentero para ambos, su entrega era total. 

Cuando me enteré del regalo me agradó sobremanera, me sentí halagado a la par que deseado. Me excitó mucho también el hecho de poseer ese control sobre su sexo y así fue como el regalo puntual se ha convertido en algo continuado.

Desde entonces no se masturba, aunque tiene la puerta abierta a pedírmelo pero yo decido si dejo que se masturbe o no. Por el momento no me lo ha pedido y los días que nos vemos está casi continuamente excitado, yo juego a calentarlo y cuando se empalma lo dejo con las ganas. Esto hace que nuestros encuentros sexuales sean mas intensos y el placer de ambos haya aumentado con creces.

Aunque el tema de control sexual nunca me había llamado la atención quizá debido a que lo asociaba al uso de aparatos tipo cinturón de castidad, esta faceta mas psicológica sí que me ha gustado y ha supuesto un nuevo escalón en nuestra relación.


Fdo. JD