lunes, 27 de febrero de 2017

DESigualdad

El primer día que JD y yo hablamos seriamente sobre el tipo de relación que queríamos tener, recuerdo que me sentí vulnerable. Él hablaba con seguridad (como siempre) y decía que sólo su opinión prevalecería, que yo no podría recriminar ni discutir ni negarme. Nada. Podía tener opinión, claro, pero prevalecería la suya y en algún caso puntual, sería tomado en cuenta.

 ¡Me sentí tan pequeño...! Él lo tenía todo claro ya; no iba a ser un dominante a mi medida ni a esforzarse en cumplir mis expectativas. Quería un todo o nada. Reconozco que esa magnitud me dio un poco de miedo... porque yo estaba perdiendo todos mis derechos en esta relación, estaba cediéndole lo importante, estaba renunciando a mi juicio y criterios...
Es difícil este momento para cualquier sumiso. Es un momento de confiar y confiar mucho (JD siempre dijo eso y realmente tras 4 años juntos había mucha confianza)

Ahora viene lo importante: No me he vuelto a sentir así nunca más. Y estoy seguro de que hay parejas que, gozando aparentemente de igualdad total, se han sentido vejados o no tomados en cuenta más de una vez. Puede ser que él tenga la última palabra, pero la mía la escucha con amor y respeto. Puede ser que el estilo de vida DESIGUAL sea la respuesta, no quisiera yo predicar nada, mas cada día que pasa nos sentimos más desvinculados del BDSM y más vinculados a una relación desigual, dominante-sumiso, pareja-novios-maridos.

Sí. Es un estilo de vida en el que tiene cabida absolutamente todo tipo de prácticas (amorosas o no) y es el estilo adecuado, que nos hace ser, sentir y funcionar.
No. No es ese juego morboso. Es la manera de proceder en el día a día, de gritar, disfrutar, amar, llorar. De mirarnos. De morder. De moldear, arreglar para después romper. De sentir, sentir. 

Descartamos la igualdad como animal de compañía. Nos sentimos tranquilos y con la verdad en la mano -nuestra verdad, al menos- Por primera vez adecuados y mirando a un mismo frente. Hablaremos más acerca de todo esto pronto, el movimiento que nos mueve, que nos va haciendo fluir... sin forzar, con tranquilidad y muchísima comunicación. Todo marcha.

Yo me siento muy suyo; todo lo suyo que a él le gusta que yo me sienta.
Él, por su parte, me ata, me agarra fuerte en cualquier lado, consciente o no... :P (para muestra un botón)


P.D: Prometo una entrada con mucha más chicha para la semana que viene, que mi Amo hablará sobre un tema sexual que seguro que os interesa a más de uno^^

perroladrador{JD}

lunes, 20 de febrero de 2017

El orgullo ataca de nuevo

Tras tres meses de roles bien establecidos, nuestra relación marcha mejor y más rápido de lo esperado. Hemos dejado atrás algunas fases y hemos ido dado pasos juntos; algunos agarrados de la mano, otros a tientas (yo tenía los ojos vendados y él me dirigía) y otros a cuatro patas desde el suelo mientras me guiaba con correa.

Ambos instintos están reaccionando bien, se hacen presentes en la mayoría de momentos y creo que si cualquier analista (del mundillo, claro, jeje) nos psicoanalizara desde fuera, vería claramente que nuestra relación está hecha para el BDSM y no para la pura igualdad vainilla. Curso natural de las cosas, nada más.

Siento a JD más participativo que nunca, enérgico, imaginativo y mentalmente fuerte y seguro. Sabe lo que quiere de mí y trata de conseguirlo. Me folla, me ama, me daña y me conquista día a día.
Yo no tengo duda alguna, sólo quiero apoyar la cabeza en sus muslos y dejar que me rasque la cabecita para toda la eternidad... Me tranquiliza dejarlo hacer. Curiosamente me tranquilizan ciertas cosas que creí que me costarían más y otras que las supuse nimias, me cuestan mucho, como el orgullo.

En una entrada de 2013 escribí "De todas las faltas que puede cometer un sumiso, el orgullo es lo que más le separa del Amo" sin saber que 4 años después, me iba a hacer falta leerla y releerla.

El instinto base que estoy desarrollando para con mi Amo no es orgulloso, todo lo contrario; él premia mi lado dócil y me encanta sentirme un perrillo en sus manos.

Ante una situación tensa, reprimenda o castigo, lo primero que siento es un puntito de tristeza muy molesto por el hecho en sí de haberlo enfadado, de habernos sacado del estado de confort en el que estábamos para volvernos tormenta y disgusto. Después, me apetece decirle que lo siento y acostarme a su lado en silencio y dejarme hacer lo que le apetezca hacerme hasta que se le pase. Lo pienso. En mi cabeza está: "Venga, di la verdad, di que lo sientes... Arrímate a él, que sabes que le gusta, espera un ratito y saca cualquier tema con buen humor y ya está" Es lo que quisiera hacer y es, curiosamente, lo que a JD le gusta que haga. Pero... ¿sabéis qué? mayormente no lo hago. Y es una pena porque literalmente ya bastaría, JD no es rencoroso ni orgulloso, perdona rápido si ve buena actitud y pasa página sin problemas. En esto fallo yo.

Muchas veces sí me disculpo, pero después marco una distancia física que lo cabrea mucho y me muestro monosílabo y condescendiente a lo que me dice. No doy el brazo a torcer nunca. Puedo estar horas enfurruñado porque algo X no me sentó bien, pensando únicamente en mí y en mis circunstancias sin valorar nuestra calma -que valoro sólo cuando estoy en ella- ni valorarlo a él.




Entro en un círculo jodido de orgullo y superioridad que me cabrea un montón, no lo entiendo bien, ese no soy yo. No soy arisco ni soy así de borde o faltón. Siento sumisión pura recorriéndome las venas y choco contra una barrera, contra un círculo vicioso del que no salgo solo.

Sé que a él le molesta eso pero es que a mí también es algo que me enfada mucho. Porque sin esos detalles, cambiaría mil la calidad de nuestros encuentros... Y claro que no vamos a ser perfectos, claro que siempre habrá detalles a mejorar o cosas difíciles, pero es que es algo intenso y que ya nos jodió centenares de días y noches.

¿Habéis estado en esta situación?

perroladrador{JD}

lunes, 13 de febrero de 2017

50 sombras más oscuras

Es cierto que todos los que llevamos en este mundillo desde antes de que salieran los libros de E. L. James, reconocemos que están plagados de clichés sin sentido y todo eso, pero aún así, como el cine SM no abunda mucho, nosotros fuimos a ver la primera en 2015 y este sábado vimos la segunda.


Para empezar, algo que a JD le ha parecido fatal es el hecho de que empieza comentando que Grey es así (dominante) por abusos que sufrió de su padre de niño y que busca mujeres físicamente parecidas a su madre -una adicta al crack- para someterlas. No hace falta ninguna explicación psicológica para que te guste el sexo duro y el control. De nada.
Aún así, Grey como personaje no está (tan) mal hecho. Le nace instintivamente el deseo de controlar su vida y situaciones, es protector, tajante y disfruta cuando la cosifica o la dirige. Ella crea bastante resistencia y frena, él la respeta mucho y tiende a rebajarse en ciertas ocasiones arrodillándose pero bah, el instinto ahí está.

La historia en sí es algo más dura que la anterior aunque la muchacha no se aclara mucho... que si quiero que seamos sólo vainilla, que si dame unos azotes, que si me asusto exageradamente por ver cómo tu ex se arrodilla si le dices que se arrodille pero me pone mazo ir con unas bolas chinas por ahí... No sé.

Para el público general no está tan mal, pero para el estilo de vida que nosotros llevamos fuera y dentro del dormitorio, es muy vainilla.

Telefilm -no película- aburrido y monótono, aunque quizá lo ideal si quieres sacarle el tema a tu novia o a tu novio y no sabes por dónde empezar...

¿La habéis visto?, ¿qué os ha parecido...?

Por lo demás... JD y yo comenzamos la cuenta atrás para vivir juntos de nuevo bastante pronto (aproximadamente 4 meses) y yo, por mi parte, empiezo el lunes con el culo rosa y dolorido -dentro y fuera- por haber sido un perro tonto y orgulloso los últimos días.

perroladrador{JD}

domingo, 5 de febrero de 2017

¿Qué quieres ser? (por JD)

Quiero que seas mío, poseer tu cuerpo y tu mente. Que me pertenezcas totalmente. Que tu cuerpo sea mi desahogo y tu mente mi descanso. Que seas una extensión de mí para poder hacer contigo lo que quiera tal y como hago con mi propio cuerpo, y cuidarte tanto como me cuido a mí mismo.


Hace poco te dije que cuando te follo es como si quisiera entrar todo yo en ti a través de mi polla y llenarte y reventarte desde dentro. Mentalmente es algo similar, cuando te miro quiero entrar en tu mente, escudriñar hasta el último rincón y desmontarte y volverte a montar a mi antojo.

Cuando estamos juntos no puedo dejar de tocarte, acariciarte, amasarte, azotarte... ese notarte en mis manos es el reflejo físico de cómo quiero moldearte en mi mente, no me refiero a cambiar tu cuerpo físico, sino a tu psique. No me gusta que te apartes, es como si rechazaras que te dé forma, tu lugar está entre mis manos.

Tu disfrute y tu bienestar debe surgir del mío, si yo estoy bien tú también lo estarás. No tendrás más gustos que los míos ni más placer que el mío. Me gusta que me des las gracias cada vez que te regalo mi semen, así debe ser, agradecido por compartir mi goce y acurrucarte después a mi lado esperando una caricia como premio, perrito bueno.

Tus obligaciones son para conmigo primeramente aunque reviertan en ti, al ser mío debes pensar que lo que hagas al primero que afecta es a mí. Tu perfección en la sumisión es la mía en la dominación, tus fallos son los míos y por tanto debo corregirlos en ti.


Dominación real, entrega real.


Fdo. JD